Las compré para llevármelas de vacaciones y literalmente han sido el calzado que más he usado este verano. Son súper cómodas desde el primer día y combinan con absolutamente todo: vestidos, conjuntos blancos, bikinis, vaqueros… Además, el color crema queda precioso cuando estás morena.
Lo que más me gustó es que, aunque son planas, se ven muy elegantes puestas. Los detalles de los nudos hacen que parezcan más especiales y estilizan mucho el pie. Me las puse para pasear por la tarde, ir a cenar frente al mar e incluso para viajar porque no hacen daño ni rozaduras.
También quedan increíbles en fotos, sobre todo con looks veraniegos y tonos neutros. Si buscas unas sandalias cómodas pero bonitas para verano, vacaciones o el día a día, estas merecen muchísimo la pena.